El valor educativo del patrimonio religioso en Ibagué.

El Ministerio de Cultura, a través de la Ley 397 de 1997, predica que el patrimonio cultural es importante en primer lugar “Porque educa”; el concepto educativo se ve reflejadoen el legado que las sociedades heredan a sus generaciones venideras.  Es evidente que la ciudad de Ibagué cuenta con un gran potencial turístico, pero lo que muchas personas ignoran es el gran potencial en patrimonio religioso que posee la ciudad, ello se logra evidenciar cuando se realizan algunos intentos de inventariar en cada templo tanto sus elementos muebles como las edificaciones, las cuales testimonian un gran esfuerzo por preservar el legado de la cristiandad en la región; basta con echar un vistazo a edificaciones insignes de nuestra localidad como son: La inmaculada concepción de Ibagué (La catedral de Ibagué), Nuestra Señora del Carmen, Templo de San Roque, Templo del Divino Niño, Parroquia María Auxiliadora (Barrio Cádiz) , Parroquia Nuestra señora de Chiquinquirá (Barrio Piedra Pintada parte alta), por citar tan solo algunas de ellas.

Se puede aseverar que estas edificaciones de lugares sagrados cuya majestuosidad, grandiosidad e imponencia despiertan en la comunidad respeto por la cultura, creencias y tradiciones que aumentan la fe cristiana  y hace de éstas magnas manifestaciones arquitectónicas, destinos turísticos dignos de visitar, conocer, admirar y valorar como patrimonio cultural, sus estilos arquitectónicos, sus características, y ese conjunto de creencias que afianzan la fe católica de los ibaguereños y dejan así toda una historia digna de conocer.

La mayoría de los habitantes locales muestran poco interés por la preservación de estos sitios, sin embargo, aún existen fervientes católicos que conservan sus costumbres y valores que contribuyen a pensar en proponer incluso la posibilidad de generar un turismo religioso en la ciudad, destacar la importancia de la conservación de estos templos como patrimonio y contribuir al progreso y bienestar de la región; es importante que además de asistir con devoción y fe a las actividades de la iglesia, los creyentes conozcan su historia, el significado de cada detalle de ese imponente estilo arquitectónico y la entrega de los sacerdotes, monseñores y obispos en sus remodelaciones; es posible que de esa manera se cree en ellos un sentido de pertenencia que los obligue a darla a conocer como el mejor sitio de regocijo espiritual.

Indudablemente, los centros educativos locales se pueden convertir en lugares ideales para la consolidación y difusión del patrimonio local religioso; no se trata de crear las condiciones para hacer proselitismo religioso, se pretende más bien, crear las condiciones para explotar este tipo de recursos turísticos de manera adecuada, pues se puede evidenciar que muchas personas alrededor del mundo demuestran su interés por conocer y vivenciar las diferentes manifestaciones arquitectónicas religiosas que se erigen alrededor del mundo.  Para finalizar, basta con hacer una reflexión personal en relación a éste tipo de actividad, teniendo en cuenta que algunos autores como Miguel Ledhesma quien no liga el turismo al desplazamiento efectivo de las personas y lo describe como: "todo el espectro que se genera a partir de la idea y/o de la acción que implica el desplazamiento de los seres humanos a un lugar diferente al de su residencia con posibilidades recreativas, es decir, con intenciones de descanso, diversión y/o contacto con el destino receptor. El turismo se presenta entonces como un fenómeno complejo y multidisciplinar que comprende aristas económicas, sociales, políticas, artísticas, antropológicas, medioambientales, históricas, geográficas, educativas, psicológicas, comunicativas ... que involucra simultáneamente al sector empresarial, al estatal, al no gubernamental, al sector profesional, a las poblaciones que habitan cada destino turístico y a los turistas". En esta cita se evidencia que el turismo se convierte en una actividad educativa y de aprendizaje. Cuando tenemos la posibilidad de visitar lugares un poco más allá de la periferia de la ciudad, en su mayoría al llegar a distintos poblados y villorrios, por lo general quienes profesamos la fe cristiana, nos dirigimos a conocer la mayor edificación del lugar que por lo general es su iglesia la cual, en la mayoría de los casos, se convierte en el mayor atractivo turístico de la población y eso se evidencia en departamentos como Boyacá, Santander y Cundinamarca, entre otros.

 

Por: Ricardo Rivera

Licenciado en Ciencias Sociales

Candidato a Magister en Educación