Fabricando fantasías… el trío sexual

El ménage à trois (El trío sexual) es uno de los imaginarios eróticos más comunes tanto para hombres como para mujeres. Aunque surgen dudas de todo tipo, especialmente sobre cómo plantearlo a la pareja, esta posibilidad de invitar a una tercera persona a la cama inquieta bastante la mente humana.

El problema no está en fabricar fantasías, sino convertirlas o llevarlas a la realidad, pues la mente es poderosa, puede ir al infinito y más allá, pero nuestros recursos terrenales pocas veces las igualan o superan.

¿Beneficio o amenaza?

Las fantasías sexuales no tienen como mandato ser cumplidas… De hecho, sirven para canalizar los deseos y mantener nuestra integridad física intacta. Nuestra mente crea este espacio para experimentar esas “locuras sexuales” sin afectarnos ni afectar a terceros. El trío sexual se encuentra dentro de la categoría de las fantasías exploratorias y generalmente son más frecuentes en hombres que en mujeres. Llevarlas a cabo requiere de una muy buena comunicación sexual en pareja, pues hay fantasías que, además de ser un reto, pueden generar grandes conflictos y dificultades en la relación.

Realizar una fantasía puede convertirse en un buen recuerdo, en algo divertido y en un gusto, pero también pueden destruir una pareja, debido a emociones que surgen luego del encuentro: celos, inseguridades, deslealtades, tensiones, recriminaciones, comparaciones, entre otras situaciones. Hay que ser muy maduro mental y emocionalmente para aventurarse a esto. Personalidades muy susceptibles, dependientes afectivas, celosas, inseguras, con baja autoestima, sumisas o complacientes, así como personas muy mojigatas, cerradas o moralistas, no serían buenas candidatas para proponer un trío.

¿Qué hacer si tu pareja te lo propone?

Algunos imaginarios eróticos al ser compartidos toman fuerza y la del trío (entre un hombre y dos mujeres) puede llegar a funcionar muy bien, debido a que para la mayoría de nosotras no es indiferente pensar y fantasear con otra mujer, en este caso no suele existir interés de tipo bisexual o lésbico, sólo el gusto de dar rienda suelta a la imaginación. Que sea posible o imposible no interesa, lo que vale es compartir este ideal con la pareja.

Aspectos para poner sobre la cama al plantear un encuentro de tres:

- Pregunta y pregúntate: ¿Qué tan cómodo es pensar en una situación de trío? Si persisten las dudas, causa inconformidad, insomnio, entonces, no lo hagas. Recuerda que nada en el sexo debe ser obligado, ni presionado.

- ¿A quién invitar al trío? La tercera persona no se debe imponer. Algunos concuerdan con que sea un conocido, otros con que sea alguien lejano pero confiable. Generalmente cuando se da la potestad a la mujer para que la escoja esto le da más confianza y seguridad a ella. Lo que se recomienda es que no sea una persona demasiado cercana en vínculos de amistad y con la que ninguno de los dos tenga un contacto posterior.

- ¿Y si no estoy seguro(a)? Si aún no están seguros de un encuentro presencial, pruébenlo inicialmente de manera virtual; esto produce cierto grado de excitación y expectativa, podrán mirar los comportamientos y reacciones de la pareja y así considerar pasar al siguiente nivel.

- Mantener los acuerdos: Una condición importante para el trío es la lealtad. Esto incluye no provocar ni crear una relación afectiva con la invitada, o pretender verla luego a escondidas. Esa tercera persona es un estímulo y un “cómplice” de momento en su vida sexual, no un sustitutivo ni una candidata a amante bandida. Los tríos tienen más probabilidad de éxito cuando hay complicidad, respeto y límites.

- Si deciden aventurarse, entonces disfrútenlo: Ya entrados en gastos no vale la pena des-erotizar el momento, aquí no sirve ser mojigatos: relájense y déjense llevar por el impulso de lo nuevo, creen juegos o estrategias previas que les permitan desinhibirse. Pero si llegado el caso alguno de los dos experimenta algún tipo de malestar emocional, lo mejor es parar y re-acomodar la situación.

Nadie te dirá si es bueno llevarlo a cabo o no, es simplemente una decisión que se debe tomar en pareja o a solas. Lo que sí te puedo decir es que el hecho de cumplir una fantasía sexual y si las cosas salen bien ayudará a brindar variedad en la relación, salir de la monotonía, afianzar la confianza y mostrar una nueva dimensión en la pareja. Recuerden siempre la responsabilidad y la protección e higiene sexual.