¿Cuál es el camino viable para la salud? El pulso final entre Cepeda y De la

En los últimos meses, el sistema de salud colombiano se ha consolidado como el principal campo de batalla ideológico y técnico del país. La contienda trasciende la mera gestión administrativa para convertirse en una disputa fundamental entre la transformación estructural del modelo de aseguramiento y la restauración de sus pilares financieros. Este debate es estratégico, pues ocurre en un momento de parálisis operativa caracterizado por una profunda asimetría de información financiera y un deterioro en la atención que ha erosionado la confianza pública.
Bajo la actual administración de Guillermo Alfonso Jaramillo, el sistema enfrenta un dilema de viabilidad que sitúa al electorado ante dos polos opuestos: la visión de Iván Cepeda, que aboga por la eliminación de la intermediación, y la de Abelardo de la Espriella, quien propone un salvamento del modelo de Entidades Promotoras de Salud (EPS). El diagnóstico actual revela una crisis de legitimidad que exige un análisis riguroso antes de evaluar el impacto de las propuestas en disputa.
La crisis del sistema de salud no es un fenómeno coyuntural, sino una falla sistémica que compromete un flujo anual de aproximadamente 100 billones de pesos. El sector enfrenta una deuda acumulada de 32 billones de pesos, agravada por hallazgos como los 5 billones de pesos en “facturas ocultas” detectados tras la intervención de la Nueva EPS.
Esta realidad ha derivado en una fragmentación de la red de servicios, donde casos regionales como la Unidad de Salud de Ibagué (USI) y el Hospital Federico Lleras sirven como testigos de una parálisis donde la intervención estatal no ha logrado traducir el giro de recursos en mejoras asistenciales tangibles.
Fuente: El Nuevo Día | Síguenos en Facebook: Noticias Ibagué
